19 de junio de 2012

Rayuela

No es casual que lo llame "El artista". Y no solo se relaciona con la obviedad de que admiro todas las formas en que ve/crea/siente el arte. De todas esas cosas voy a escribir en otro momento, pero ahora quiero contar a raíz de qué lo llamo así. No siempre lo llamé así, antes era simplemente H, pero un día tirados en su cama, sin poder dormir, y molestándonos como siempre uno al otro, jugando a "el aire es libre, no te toco", dijimos de leer un poco. Me gusta leer en la casa del artista. No prendemos la lámpara, el artista no tiene lámpara. Prendemos una vela.
Yo no tenía mi libro conmigo. El artista leía Murakami, pero iba muy adelantado, así que no tenía ganas de escucharlo leer capítulos de la mitad del libro, y me puse a buscar alguna otra cosa en su biblioteca, hasta que encontré "Rayuela", y lo empezamos a leer, primero leyó él, todo el primer capítulo, quejándose de lo largo que era, y justo le tocaba a él, porque claro, a todos nos gusta más que nos lean.
Y ahí fue que conocí, a Olivera y a la Maga, a los protagonistas de aquel capítulo 7, que tanto me gustaba, pero no conocía el contexto.
Olivera y la Maga, me hacen acordar tanto a nosotros. Olivera es argentino, la Maga es uruguaya, y se conocen en París. Olivera y la Maga leen, se leen, hablan de los temas más variados, la Maga admira la inteligencia de Olivera, y Olivera ama la ternura y torpeza de la Maga.
Los encuentros de Olivera y la Maga, suelen ser casuales, caminando por alguna "rue".
Al final del libro, hay un mapa, de las callecitas que Olivera y la Maga supieron recorrer en París.
Esas calles van a volver a ser caminadas, pero esta vez, por el artista y por mí.

2 comentarios:

  1. Creo que nada jamás va a superar el nivel de ternura de leerse Rayuela mutuamente y luego caminar esas calles, me parece hermoso que hagan esas cosas. Es lindo en una forma no-cursi.

    Beso, preciosa entrada :)

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  2. UUuuuuuuuuuuuuuuuuuufffff! :D

    Susi

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